Nuestra filosofía
Las alteraciones conductuales y psicológicas tienen un precedente, por ello a partir de un plan elaborado previamente, se tiene como objetivo prevenir posibles y futuros problemas y alteraciones psicológicas: prevención en acoso infantil (bullying) y acoso laboral (mobbing); prevención en alteraciones del ánimo y ansiedad debido a diferentes sucesos personales (divorcios, patrones de interacción familiar disfuncional, despidos laborales, enfermedades, baja autoestima, estrés, entre otros); prevención de adicciones; etcétera.
Se ofrece un servicio de acompañamiento durante el camino que debe de atravesar la persona, potenciando aquellas cualidades que no es capaz de reconocer y apartando aquellos obstáculos que le impiden alcanzar un bienestar personal óptimo y saludable.
Se ofrece terapia para los diversos problemas y alteraciones psicológicas que están afectando en la actualidad a la persona: problemas con niños y adolescentes (educación, crianza, apego, vínculos), problema de pareja, depresión, fobias, adicciones, trastornos del aprendizaje, trastornos de ansiedad, trastornos de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia, episodios de atracón, pica, vigorexia…), entre otros.
Como psicólogos, orientadores y terapeutas, conceptualizamos la relación terapeuta-cliente fundamental en el recorrido de este camino. En las primeras sesiones determinamos (cliente y terapeuta, conjuntamente) qué problemática se presenta y cuales son los objetivos a alcanzar. El cliente siempre es conceptualizado como una persona activa en todo el proceso, se le escucha, se le entiende y se le tiene en cuenta. Es habitual escuchar clientes que cuando han acudido al psicólogo, éste le envía unos “deberes” o le manda una serie de “actitudes y comportamientos” que se alejan de sus propios pensamientos. ¿Qué queremos decir? Si un cliente viene a consulta porque tiene una relación tensa con un familiar y el psicólogo le acaba sugiriendo que hay que poner distancia o romper la relación, muchas veces esa sugerencia hace que el cliente no se sienta cómodo. Quizás lo que busque son técnicas para resolver situaciones conflictivas con ese familiar de manera más adaptativa en vez de romper esa relación. En ese sentido, el psicólogo debe de escuchar los pensamientos y sentimientos que surgen a raiz de “x” conductas que se les sugiere realizar. Así pues, enfatizo los pensamientos, las emociones y los sentimientos de nuestros clientes. El camino hasta alcanzar un objetivo debe de realizarse de la mejor forma posible, sin crear sentimientos de culpa, ni remordimientos.
Cuando hablamos de la persona activa o del cliente activo, nos hacemos referencia a que éste debe de participar en todo el proceso. Los psicólogos debemos de dar las herramientas necesarias para que el cliente sea autónomo, sea capaz de por si mismo tomar sus propias decisiones en situaciones o problemas futuros y no depender de su psicólogo de confianza de por vida. Mi forma de trabajar va orientada a ofrecer recursos, técnicas y herramientas de las cuales mis clientes las podrán utilizar en múltiples situaciones. El proceso terapéutico debe de ser orientado a ayudar al problema actual, pero también ofrecer las herramientas necesarias para que mi cliente no dependa de mí. Por ejemplo, si unos padres llegan a consulta porque su hijo tiene un problema específico, puedo ayudarles a solucionar ese problema específico, pero mi obligación y mi ética profesional se sustenta en ofrecerle herramientas adicionales a esos padres para futuros problemas. Que sean ellos capaces de resolverlos. Por ese motivo, el trabajo con niños y adolescentes debe de ir más allá de la terapia infanto-juvenil. Los padres son parte del proceso y tendrán todas las herramientas para ser capaces de educar a sus hijos desde una educación positiva de la cual trabajamos.
En resumen, primero establecemos una relación terapeuta-cliente basándose en la escucha activa, la asertividad y la empatía. Entendemos el problema actual, marcamos unos objetivos y ofrecemos recursos y herramientas para posibles futuros problemas. Sin olvidar que el cliente en muchas ocasiones dispone de herramientas y recursos pero el problema actual le imposibilita acceder a ellos. Aquí es donde nuevamente entro: descubrir esas herramientas y hacer uso de ellas, y además enseñarles de nuevas.
Problemas más comunes
Tristeza, desánimo, apatía, pérdida de interés en actividades placenteras y un sinfín de sinónimos o síntomas que acompañan o sustituyen al concepto psicopatológico de la depresión. La depresión es uno de los problemas más acusados en nuestra sociedad, con más demanda en consulta y de los problemas con más impacto psicosocial, siendo a si mismo uno de los problemas más incomprendidos.
La depresión en adultos puede tener un origen biológico debido a un desequilibrio de los niveles de dopamina y serotonina conduciendo a la persona en un estado de ánimo depresivo crónico. Pero la depresión también puede ser el resultado de diversas situaciones que vive la persona como por ejemplo, baja frecuencia de reforzadores, situaciones personales, familiares y sociales (enfermedades, rupturas sentimentales, rupturas de amistades, rupturas familiares, falta de proyectos personales, falta de relaciones interpersonales o duelo), situaciones laborales (despido, acoso laboral, falta de proyectos laborales) y un largo etcétera. Sin olvidar factores cognitivos (percepción desadaptativa de los sucesos, baja autoestima, sentimiento de inutilidad, sentimiento de falta de recursos personales, entre otros).
La depresión infantil y adolescente también es uno de los problemas con mayor demanda en consultas psicológicas. Su origen puede ser biológico, cognitivo pero también ambiental y/o situacional (divorcios de los padres, rupturas de amistades, desengaños amorosos, fracaso escolar, acoso escolar, falta de relaciones interpersonales, etcétera).
En Badalona Psicòlegs trabajamos desde diferentes modelos teóricos para dar una mejor solución al problema de nuestro cliente: terapia psicoanalítica, terapia cognitivo-conductual y/o terapia breve estratégica.
¡Novedad!
En Badalona Psicòlegs llevamos a cabo una innovadora terapia para la depresión, trabajando los pensamientos y creencias desadaptativas que mantienen la depresión combinado con terapia conductual centrada en la actividad física, en la alimentación y en la fitoterapia.La ansiedad suele acompañarse de una serie de características (inquietud, excitación e inseguridad) en múltiples circunstancias y/o situaciones personales. La ansiedad no es solo exclusiva de diferentes psicopatologías como el trastorno de ansiedad generalizada, las diferentes tipos de fobias (agorafobia, fobia social, fobias específicas…) o el trastorno de pánico, si no que puede aparecer en los distintos problemas cotidianos que puede tener la persona (estrés, problemas familiares y/o sociales, empezar un nuevo empleo, despido, adentrarse en el mundo de la crianza, problema económicos y un largo etcétera).
En Badalona Psicòlegs abordamos todas aquellas causas que originan ansiedad, fobias y trastornos, dificultando el bienestar emocional. Desde diferentes modelos teóricos y diferentes técnicas de relajación y respiración acompañamos al cliente en la disminución y canalización de la ansiedad para un mejor manejo de las diferentes situaciones.
Entendemos la terapia psicológica como una herramienta que debe de estar al alcance de todas las personas, por ello orientamos y enseñamos las diferentes técnicas que podrán ser utilizadas tanto en el problema actual como en futuros, independientemente de cual sea su origen.
¡Novedad!
Los objetivos de la psicología deben encaminarse a que el cliente tenga plena autonomía en su día a día, manejando aquellas posibles situaciones conflictivas. Por ese motivo en Badalona Psicòlegs ofrecemos un curso de técnicas de relajación y respiración dividido en 6 sesiones a un precio asequible para el cliente y precios reducidos a pensionistas y desempleados.Muchas personas acuden a consulta por problemas relacionados con el estado de ánimo, ansiedad, problemas de pareja y un largo etcétera, olvidando en múltiples ocasiones el concepto de autoestima.
La autoestima se hace referencia a aquellas creencias que tenemos de nosotros mismos entorno a nuestras capacidades, cualidades, modos de sentir y/o de pensar que nos atribuimos dando lugar a nuestra imagen personal. En otras palabras, estaríamos hablando de la valoración que hacemos de nosotros mismos sobre la base de las sensaciones y experiencias que hemos ido adquiriendo en el transcurso de nuestra vida.
Una persona con pensamientos y creencias irracionales o desadaptativas entorno a sus propias capacidades y cualidades tiene una repercusión en su vida social, laboral y familiar.
¡Novedad!
En Badalona Psicòlegs desde el modelo Cognitivo-conductual conjuntamente con la Terapia breve y estratégica trabajamos la autoestima para que ésta sea cambiada y modificada. En menos de 6 sesiones la persona observará un cambio significativo en su imagen personal.Adicciones íntimamente ligadas a la evolución del ser humano: adicciones al tabaco, al alcohol, a la cocaína, a fármacos, a las compras, al sexo, a los juegos de azar, a los teléfonos móviles, a los videojuegos, a las nuevas tecnologías y un largo etcétera de adicciones que están por llegar.
Las adicciones se caracteriza por una dependencia física y psíquica hacia un objeto/substancia/conducta, ligado íntimamente con la pérdida de control es decir, la persona carece de autocontrol sobre la conducta y además ocasiona dependencia, síndrome de abstinencia y una afectación significativamente negativa en su vida social, laboral y familiar.
Las adicciones conviven en la mayoría de casos con otros trastornos (depresión, ansiedad, esquizofrenia, etcétera) y es necesario trabajar no solo la propia adicción sino la causa de ésta.
¡Novedad!
En Badalona Psicòlegs ofrecemos un servicio psicoterapéutico entorno a las adicciones, llevado por un profesional cualificado y con años de experiencia en la materia mediante la Terapia Motivacional Breve, de la cual en cinco sesiones la persona experimenta un cambio significativo entorno a su adicción. Consideramos esencial la especialización en adicciones y por ese motivo, contamos con el mejor profesional del sector.Trastornos por disminución de la ingesta
Rechazo alimentario: Entendemos como rechazo alimentario a la necesidad de dejar de comer, de no aceptar alimentos para nutrirse y la falta de sensación de hambre.
El rechazo alimentario es un síntoma que se puede presentar en diferentes casos clínicos y en cualquier edad (personalidades psicopáticas, sociopatías, paranoia, esquizofrenia, depresión, trastorno fóbico (temor a la asfixia por ejemplo), etcétera.
Anorexia nerviosa: La anorexia nerviosa se caracteriza por el deseo irrefrenable por estar delgado/a y por lo tanto, a la resistencia a comer o retener o ingerido. Suele presentarse autolimitaciones dietéticas extravagantes y exageradas, conductas evitativas (dejar de salir para evitar comer en restaurantes, ya sea con amigos, familia…), percepción distorsionada de la imagen corporal e intenso miedo a engordar.
Hay diferentes formas de expresión de la anorexia: De tipo restrictivo donde la persona no recurre regularmente a atracones o purgas y del tipo compulsivo/purgativo, donde la persona recurre regularmente a atracones o purgas.
Trastornos por exceso de ingesta
Bulimia nerviosa: En el caso de la bulimia nerviosa, la persona presenta deseo irrefrenable de comer en exceso, vómitos (evitación de los efectos que engordan en los alimentos), uso de laxantes, diuréticos, edemas, fármacos, ayuno y ejercicio, miedo a engordar y generalmente, las personas con bulimia derivan en obesidad.
En la bulimia nerviosa encontramos dos tipos diferenciados: El tipo purgativo donde la persona se provoca el vómito y utiliza laxantes, diuréticos o edemas, y el tipo no purgativo, donde realiza otro tipo de conductas de compensación como el ayuno o el ejercicio.
Potomania: Entendemos por potomania a la ingesta excesiva de líquidos, generalmente agua. Suele ser común que en caso de anorexia exista una ingesta abusiva de líquidos, pudiendo confundir en el diagnóstico.
En el caso de la potomanía, es necesario hacer un diagnóstico diferencian respecto a la diabetes.
Trastorno por atracón
Obesidad: Incorporamos la obesidad dentro de los trastornos por atracón pues uno de los efectos o consecuencias de los trastornos por atracón es la obesidad. Para considerar un trastorno por atracón es necesario que se produzcan episodios recurrentes de atracones (ingesta en un corte periodo de tiempo de una cantidad de comida anormal y sensación de falta pérdida de control), un profundo malestar al recordar el atracón y se producen de media al menos 2 días a la semana durante 6 meses. Los atracones no se asocian a estrategias compensatorias (ejercicio, ayunos…).
Trastorno de característica obsesiva por el físico
Vigorexia: La vigorexia está caracterizada por la preocupación excesiva por el físico, el perfeccionismo corporal y llegando a la obsesión. Las personas vigoréxicas se sienten pequeños y débiles aunque sus cuerpos son exagerados con su talla corporal (distorsión de la percepción de la imagen). Realizan ejercicio físico de forma compulsiva y exagerada. Falta de control. El tema de sus conversaciones suelen predominar entorno a su peso y físico. Generalmente realizan alimentación proteica y productos para deportistas, eliminando los hidratos de carbono en la dieta. Pueden ser consumidores habituales de anabolizantes o esteroides.
En cuantos efectos “secundarios”: irritabilidad, deterioro físico, alteración del sueño, depresión, agresividad, impotencia sexual y descenso de la capacidad intelectual.
Trastorno por la calidad de la alimentación
Ortorexia: La ortorexia se caracteriza por una conducta obsesiva por tener un alimentación sana (control exhaustivo y estricto de los componentes de los alimentos). Limitan o evitan carnes rojas, huevos, lácteos, grasas y azúcares. Consumo de alimentos ecológicos. Organizan sus dietas diariamente, gastando un tiempo entre 3 y más horas, analizando los componentes de cada alimento. Suele ser habitual el aislamiento social para evitar las comidas. Presentan una falsa autoestima, considerando ser mejores que el resto ya que afirman tener una vida mejor y más sana. Así mismo, presentan niveles altos de dopamina y bajos en serotonina, causado exceso de euforia y niveles altos de ansiedad. Y si rompen sus “reglas” se sienten culpables.
Trastornos cualitativos de la alimentación
Pica o alotriofagia: TCA centrado en la ingesta de substancias no nutritivas. Es una conducta anormal a partir de los 18 meses de edad y generalmente si persiste en la infancia tiende a desaparecer en la adolescencia. En adultos pueden presentar psicosis, retraso mental y síndromes demenciales. Es importante tener en cuenta que la ingesta de substancias no nutritivas da lugar a complicaciones médicas como obstrucción intestinal, intoxicación e infección parasitaria.
Mericismo o rumiación: Presente entre los 3 y los 12 meses de edad y en casos excepcionales en niños y adolescentes, aunque hay casos en adultos. Se caracteriza por la regurgitación repetida del alimento que desemboca en pérdida de peso.
¿Cómo protegemos la confidencialidad?
La ley protege la privacidad de las comunicaciones entre el cliente y el terapeuta bajo el código deontológico del psicólogo tal y como figura en los siguientes artículos:
Artículo 38
En el ejercicio de su profesión, el/la Psicólogo/a mostrará un respeto escrupuloso del derecho de su cliente a la propia intimidad. Únicamente recabará la información estrictamente necesaria para el desempeño de las tareas para las que ha sido requerido, y siempre con la autorización del cliente.
Artículo 39
La información que el psicólogo recoge en el ejercicio de su profesión está sometida a derecho y deber de secreto profesional del cual tan solo está eximido por consentimiento expreso del cliente o por supuestos legales.
Artículo 41
Cuando la evaluación o intervención psicológica se produce a petición del propio sujeto de quien el/la Psicólogo/a obtiene información, ésta sólo puede comunicarse a terceras personas, con expresa autorización previa del interesado y dentro de los límites de esta autorización.
Artículo 42
Cuando dicha evaluación o intervención ha sido solicitada por otra persona - jueces, profesionales de la enseñanza, padres, empleadores, o cualquier otro solicitante diferente del sujeto evaluado-, éste último o sus padres o tutores tendrán derecho a ser informados del hecho de la evaluación o intervención y del destinatario del Informe Psicológico consiguiente. El sujeto de un Informe Psicológico tiene derecho a conocer el contenido del mismo, siempre que de ello no se derive un grave perjuicio para el sujeto o para el/la Psicólogo/a, y aunque la solicitud de su realización haya sido hecha por otras personas.
Artículo 43
Los informes psicológicos realizados a petición de instituciones u organizaciones en general, aparte de lo indicado en el artículo anterior, estarán sometidos al mismo deber y derecho general de confidencialidad antes establecido, quedando tanto el/la Psicólogo/a como la correspondiente instancia solicitante obligados a no darles difusión fuera del estricto marco para el que fueron recabados. Las enumeraciones o listas de sujetos evaluados en los que deban constar los diagnósticos o datos de la evaluación y que se les requieran al Psicólogo por otras instancias, a efectos de planificación, obtención de recursos u otros, deberán realizarse omitiendo el nombre y datos de identificación del sujeto, siempre que no sean estrictamente necesarios.
Artículo 44
De la información profesionalmente adquirida no debe nunca el/la Psicólogo/a servirse ni en beneficio propio o de terceros, ni en perjuicio del interesado.
Artículo 45
La exposición oral, impresa, audiovisual u otra, de casos clínicos o ilustrativos con fines didácticos o de comunicación o divulgación científica, debe hacerse de modo que no sea posible la identificación de la persona, grupo o institución de que se trata. En el caso de que el medio usado para tales exposiciones conlleve la posibilidad de identificación del sujeto, será necesario su consentimiento previo explícito.
Artículo 46
Los registros escritos y electrónicos de datos psicológicos, entrevistas y resultados de pruebas, si son conservados durante cierto tiempo, lo serán bajo la responsabilidad personal del Psicólogo en condiciones de seguridad y secreto que impidan que personas ajenas puedan tener acceso a ellos.
Artículo 47
Para la presencia, manifiesta o reservada de terceras personas, innecesarias para el acto profesional, tales como alumnos en prácticas o profesionales en formación, se requiere el previo consentimiento del cliente.
Artículo 48
Los informes psicológicos habrán de ser claros, precisos, rigurosos e inteligibles para su destinatario. Deberán expresar su alcance y limitaciones, el grado de certidumbre que acerca de sus varios contenidos posea el informante, su carácter actual o temporal, las técnicas utilizadas para su elaboración, haciendo constar en todo caso los datos del profesional que lo emite.
Artículo 49
El fallecimiento del cliente, o su desaparición -en el caso de instituciones públicas o privadas- no libera al Psicólogo de las obligaciones del secreto profesional.

